FSC-CCOO Postal | 22 junio 2024.

Mesa sectorial 25 de abril (II Parte: de las propuestas)

  • Y ahora, ¿cómo salimos de esta?

09/05/2024.
Mesa sectorial 25 de abril (II Parte: de las propuestas)

Mesa sectorial 25 de abril (II Parte: de las propuestas)

CINCO AÑOS DE HUNDIMIENTO, QUIEBRA Y COLAPSO PROVOCADOS POR SERRANO (INEXPLICABLEMENTE APLAUDIDO POR ALGUNOS SINDICATOS Y CONSENTIDO POR EL GOBIERNO)

PARA CCOO, CON LA IMPLICACIÓN DEL GOBIERNO Y UN PACTO DE ESTADO PARA LA RECUPERACIÓN, TRANSFORMACIÓN Y CRECIMIENTO DEL CORREO PÚBLICO DE NUESTRO PAÍS

(viene del comunicado I PARTE sobre diagnóstico de situación, clica aquí para verlo)

El nuevo presidente de Correos instó a las organizaciones sindicales (OOSS) en la Mesa Sectorial a compartir reflexiones estratégicas que saquen a Correos del precipicio financiero (y quiebra moral, añadimos) en el que nos dejó el expresidente Serrano, ahora recolocado como director general de autopistas (“Que Dios los pille confesados”). CCOO, que ya apuntó algunas en la Mesa Sectorial, las desarrollará en la línea de las que hemos venido defendiendo unitariamente con los compañeros de UGT: en primer lugar, es imprescindible definir, con la plena implicación del Gobierno -que ha estado mirando cinco años para otro lado- un proyecto de CORREO PÚBLICO de país; en segundo lugar, impulsar un PLAN ESTRATÉGICO que nos saque del actual estado de irrelevancia en el mercado; después, diseñar un MARCO LABORAL (convenio y plan de personas) que proteja el empleo y regule los derechos, al tiempo que dignifique la mejorable nómina de las 50.000 personas que formamos parte de la mayor empresa pública de nuestro país.

Se nos piden reflexiones, y la primera es de naturaleza sociopolítica y económica. Si después de la crisis financiera, desde posiciones progresistas como las que defiende CCOO y, aparentemente también el actual Gobierno de coalición, se apuesta por un nuevo orden económico más equitativo y sostenible cimentado en la noción de prosperidad compartida (bienestar colectivo) y en la autonomía estratégica de país (no dependencia de terceros, seguridad y defensa nacional); es evidente que tal objetivo no se puede dejar en manos del mercado, sino que debe descansar en los servicios públicos como correctores de las “perversiones” de aquel, con el fin de equilibrar la competitividad con la cohesión social y la sostenibilidad. Por lo tanto, los servicios públicos, en general, y el Correo Público, en particular, deben colocarse en esa ecuación y ser ejes centrales en la estrategia de país que diseñe el Gobierno (autonomía estratégica, seguridad y defensa nacional). Para ilustrar esta idea, valen la referencia a la guerra de Ucrania, donde el servicio público postal ucraniano distribuye medicinas en pleno conflicto, el papel que jugó Correos en la pandemia de la COVID-19 o el que puede y debe jugar este en el objetivo de contener/revertir el fenómeno del vaciamiento en las zonas despobladas de nuestro país.

La segunda reflexión de CCOO se deriva de esta primera: el Gobierno debe implicarse como actor principal en la solución e incorporar al Correo Público a su agenda política de prioridades y acciones estratégicas, en consonancia con la Agenda Estratégica de la UE 2024-2029. Es necesario poner fin a la "invisibilidad" política de Correos por parte de los distintos gobiernos, de uno y otro color, que durante décadas han ignorado su valor estratégico y lo han dejado a la deriva, o peor aún, en manos de un presidente incapaz (Serrano), que lo ha puesto al borde del abismo. Y como tercera reflexión: para pasar “de las musas (las palabras) al teatro (los hechos)” y hacer realidad el reconocimiento del Correo Público como un vector estratégico de país, es necesario actuar sobre varias palancas estratégicas.

LA PRIMERA ES EL REFUERZO DEL SERVICIO POSTAL PÚBLICO, cuya misión es garantizar la cohesión social, económica y territorial, contribuyendo a LA VERTEBRACIÓN DE NUESTRO PAÍS. Esto pasa por mantener el papel de Correos como operador preferente a partir de 2025 en la Ley Postal, aumentar la financiación del Servicio Postal Universal (SPU) de los ridículos 115 M€ actuales a, al menos, los 220 M€ pactados en su día. Complementariamente, aprobar (Gobierno-UE) fondos públicos en forma de SIEG (Servicios de Interés Económico General), por valor de centenares de millones de euros que, utilizando la extensa red de Correos (2.400 oficinas) como puntos únicos de la Administración y servicios bancarios, por ejemplo, contribuyan a reactivar económica y productivamente la España vaciada generando actividad, riquezay empleo, y ayudando a contener la despoblación. Sonroja comparar el nítido respaldo financiero al SPU y al SIEG que brindan gobiernos como el francés, el italiano o el belga a sus correos públicos (en los entornos de los 1.000 M€ y de ahí para arriba), con el olvido que nuestros sucesivos gobiernos han otorgado al español.

LA SEGUNDA PALANCA implica REPOSICIONAR CORREOS para liderar el mercado de la paquetería y así parar su desplome vertiginoso hacia la irrelevancia. Esto conlleva seguir el ejemplo de otros operadores postales europeos, esto es: racionalizar sinergias con las filiales (CEX, sobre todo); dotar a Correos de un potente y más que milmillonario plan de inversiones, impulsar su internacionalización y desarrollar un verdadero plan de diversificación real que incluya actividades como la logística -última milla-, el banco de datos, la comercialización energética, etc. Y es esencial apostar decididamente por la creación de un proyecto de BANCA POSTAL. Resulta inaceptable que nuestra diversificación represente solo un 17% de los ingresos de Correos frente al 68% del Correo suizo, el 62% del italiano, el 55% del noruego y el 50% del francés y el alemán. Tampoco es justificable que nuestra cuenta de resultados refleje pérdidas de 250 M€ en 2023, mientras el Correo alemán alcanza los casi 4.000 M€ de beneficios, el italiano casi 2.000 M€, el francés los 514 M€ y el portugués los 60 M€. En esto, como en otras muchas cosas (nóminas, por ejemplo), queremos ser europeos.

LA TERCERA implica establecer un NUEVO MARCO LABORAL que, entre otras cosas, “atrape” y regule la realidad alegal y precaria que ha nacido y proliferado, especialmente durante la gestión de Serrano, a espaldas del Convenio. Este nuevo marco debe proteger nuestros derechos y condiciones laborales, reducir a 35 horas la jornada semanal (y explorar la posibilidad de implementar una semana laboral de 4 días), elevar las nóminas gradualmente hacia los 2.000 mil € para dejar atrás el casi-mileurismo actual y así estar a la altura del cambio que se predica, implementar un Plan de rejuvenecimiento de la plantilla que combine de forma equilibrada un plan de salidas incentivadas para laborales y funcionarios (prejubilaciones) y entradas (ingreso/consolidación), además de desarrollar un programa específico de carrera y promoción profesional, que permita promover las capacidades directivas del colectivo postal, eliminando prácticas de “dedazo” arbitrarias o externalizaciones injustificadas (paracaidismo profesional).

TODAS ESTAS PALANCAS DEBEN CONVERGER EN UN PLAN ESTRATÉGICO PLURIANUAL que abarque, al menos, el periodo 2024-2028. Este plan, desde el urgente RESCATE DEL CORREO PÚBLICO con un potente refuerzo financiero e inversiones para reequilibrar la compañía pública, debe permitir su RECUPERACIÓN, TRANSFORMACIÓN y retorno a la senda del CRECIMIENTO EN ACTIVIDAD, INGRESOS Y EMPLEO EN CANTIDAD (plantilla suficiente) Y CALIDAD (acabar con la parcialidad y reducir la temporalidad a menos del 8%). Es evidente, por la dimensión de las palancas citadas, que estas no son materias que se puedan acordar en una Mesa Sectorial, sino que, por elevación, trascienden más allá.

EXIGEN LA IMPLICACIÓN DEL GOBIERNO AL MÁXIMO NIVEL (Consejo de Ministros), que debe ser actor central y protagonista en primera línea a la hora de “arrimar el hombro” en la búsqueda de una solución de país para el Correo público español. Y, precisamente por ello, requieren su materialización en el marco del diálogo social (gobierno, empresa y organizaciones sindicales), en forma de PACTO DE ESTADO o figura similar. Solo así el proyecto será creíble y generará ilusión en un colectivo cansado de escuchar cantos de sirena de proyectos que, o no ven la luz o se desvanecen antes de llegar a la orilla. Por cierto, la credibilidad ante el colectivo para lograr su incorporación al proyecto es la CUARTA PALANCA para sacarlo adelante.

Si este es el camino que se quiere seguir, ofensivo, ambicioso, de transformación y crecimiento, de apuesta por un Correo público de país, ya lo hemos dicho, ahí siempre encontrarán a CCOO, de la mano unitaria de UGT, ejerciendo su responsabilidad. Si, por el contrario, la apuesta tiene truco y se busca un atajo para desguazar, adelgazar, desmantelar y realizar un ajuste salvaje de plantilla, ahí también nos van a encontrar ejerciendo nuestra responsabilidad. Pero no en las mesas, ni en el acuerdo. Entonces será en la CALLE, LA CONFRONTACIÓN Y LA MOVILIZACIÓN. Señor presidente de Correos, señores responsables del Gobierno, con honestidad, Correos, sus 308 años de historia y sus 50.000 trabajadores/as no merecen una continuación de la serie de terror “Serrano 2”. Evitémoslo.