FSC-CCOO Postal | 10 agosto 2026.

¡Serrano, imputado! Se veía venir

  • Mientras Correos se hundía, su presidente andaba a otras cosas

10/07/2026.
¡Serrano camino de ser imputado! Se veía venir

¡Serrano camino de ser imputado! Se veía venir

Las informaciones conocidas el 9 de julio sobre la investigación que afecta al expresidente de Correos, Juan Manuel Serrano, y a su entorno político (Leire Díez, la “fontanera”) no sorprenden a CCOO. Durante toda aquella etapa, esta organización sindical, junto con UGT, denunció reiteradamente una gestión que estaba llevando a Correos al mayor deterioro económico, organizativo y laboral de su historia reciente.

Mientras la empresa acumulaba pérdidas superiores a los 1.200 millones de euros, deterioraba el servicio público y paralizaba cualquier política de empleo seria, las prioridades de quienes dirigían Correos parecían estar muy lejos de la gestión de la compañía. Las investigaciones judiciales deberán determinar las responsabilidades que correspondan. Pero políticamente existe una evidencia difícil de discutir: Correos fue abandonada a su suerte mientras su presidente y personas de su máxima confianza puestas “a dedo político” aparecían vinculados a actuaciones ajenas a la gestión de una empresa pública estratégica.

CCOO, conjuntamente con UGT, denunció públicamente aquella deriva cuando muy pocos lo hacían (más bien aplaudían). Advertimos del uso partidista de la empresa, de los nombramientos discrecionales, de la pérdida de profesionalidad en la gestión y del deterioro acelerado de Correos. También reclamamos reiteradamente al Gobierno el relevo de una dirección, con su presidente a la cabeza, que había perdido completamente la confianza de la plantilla. El Gobierno desoyó aquellas advertencias. El Gobierno consintió que la situación se prolongara durante demasiado tiempo.

Hoy conocemos que, durante aquellos años, mientras Correos se hundía y la plantilla soportaba las consecuencias de una gestión desastrosa, las retribuciones percibidas por estos dos personajes, Serrano y Leire, alcanzaron cifras vergonzantes superiores a 1,5 millones de euros, que contrastaban con la realidad que vivía la empresa y sus trabajadores.

Las consecuencias de aquella gestión siguen plenamente vigentes. El enorme deterioro económico provocado durante esa etapa sirve hoy de argumento para justificar políticas de ajuste, reducción de plantillas, venta de patrimonio, recortes en la contratación y una presión creciente sobre quienes continúan sosteniendo el servicio público postal. Los responsables del desastre ya no están, pero quienes siguen pagando la factura son los trabajadores/as de Correos.

Por eso CCOO RECHAZA CUALQUIER INTENTO DE TRASLADAR A LA PLANTILLA LA RESPONSABILIDAD DE UNA SITUACIÓN QUE NUNCA PROVOCÓ. No fueron los trabajadores quienes generaron un agujero económico superior a los 1.200 millones de euros. No fueron los trabajadores quienes tomaron las decisiones que llevaron a Correos a su peor crisis. No fueron los trabajadores quienes dirigían la empresa mientras esta se desangraba.

Sin embargo, son ellos, ahora con Saura, nombrado por el mismo Gobierno, quienes llevan años soportando el ajuste: menos empleo, más carga de trabajo, mayor precariedad y peores condiciones laborales. CCOO seguirá exigiendo que se depuren todas las responsabilidades que correspondan, pero también que nadie (Saura tampoco) utilice el desastre heredado como excusa permanente para mantener una política de ajuste que castiga precisamente a quienes menos responsabilidad tuvieron en aquella etapa. 

PORQUE LA PREGUNTA SIGUE SIENDO LA MISMA: ¿QUIÉN HUNDIÓ CORREOS?

VAMOS A SER EDUCADOS: SUS TRABAJADORES/AS NO FUERON