FSC-CCOO Postal | 10 marzo 2026.

CCOO acusa al presidente de Correos, Pedro Saura, a SEPI y a Hacienda de flagrantes y reiterados incumplimientos de los compromisos firmados

    02/02/2026.
    CCOO acusa al presidente de Correos, Pedro Saura, a SEPI y a Hacienda de flagrantes y reiterados incumplimientos

    CCOO acusa al presidente de Correos, Pedro Saura, a SEPI y a Hacienda de flagrantes y reiterados incumplimientos

    • Este sindicato lo considera especialmente grave en una empresa de máxima precariedad en materia de empleo con un 25% de temporalidad, fraude masivo en la contratación y la mayor cifra de contratos parciales en el sector público (5.500), y que tiene unos salarios que ya han sido alcanzados por el Salario Mínimo Interprofesional. El sindicato exige un giro de rumbo o iniciará movilizaciones

    CCOO ha denunciado públicamente los reiterados incumplimientos del presidente de Correos, Pedro Saura, nombrado por el Gobierno (PSOE) en 2023, tras el cese de la anterior presidencia, cuya gestión dejó un agujero financiero de más de 1.200 millones de euros en la empresa. Incumplimientos que afectan directamente a los compromisos laborales asumidos con la plantilla en el Acuerdo Marco, suscrito el 31 de diciembre de 2024, y a la utilización de dicho acuerdo como coartada para imponer, por la puerta de atrás y contra la mayoría sindical, una profunda reestructuración que afectaría a las cerca de 2.500 carterías, 2.300 oficinas y más de 7.000 unidades rurales, al margen de la hoja de ruta sociolaboral pactada.

    Desde la firma de los compromisos hace más de año y medio, CCOO y los sindicatos firmantes, junto con la propia plantilla, han actuado con responsabilidad, apostando por el diálogo social, respetando los tiempos y contribuyendo de manera decisiva a la estabilidad de la empresa en un contexto extraordinariamente complejo. 

    Sin embargo, esa actitud no ha sido acompañada por Correos/SEPI y Hacienda, que no están siendo corresponsables con los compromisos asumidos. El resultado es evidente: los compromisos laborales siguen sin materializarse, los plazos se incumplen reiteradamente y no existe una voluntad clara de rectificación. 

    El balance es inequívoco: plan de incentivos parado, pese a estar provisionado, oferta de empleo pública congelada, carrera profesional bloqueada, conversión tiempos parciales aparcada, medidas de conciliación, formación, actualización de permisos o la jornada de 35 horas paradas y un plan de salidas provisionado con más de 430 millones de euros, cuyos datos se ocultan y que empieza a sonar a un engaño clamoroso de Saura/SEPI/Hacienda a la plantilla. 

    CCOO recuerda que Correos es la empresa pública campeona en la precariedad laboral, con un 25 % de temporalidad -casi 13.000 eventuales de media- con, además, un fraude masivo en la contratación, 5.500 contratos a tiempo parcial -casi el 10 % de la plantilla, la mayor cifra en el sector público-.

    Para CCOO, resulta especialmente grave que, en este contexto de incumplimientos reiterados, la presidencia de Correos pretenda impulsar por la vía de los hechos consumados un supuesto Nuevo Modelo Operativo, presentado bajo una apariencia técnica y modernizadora, que esconde, en realidad, una profunda reestructuración orientada al ajuste de costes, la reducción de empleo y el cierre o concentración de centros, sin negociación real y sin el aval de la mayoría sindical.

    CCOO considera que esta deriva constituye una deslealtad institucional inaceptable, no solo hacia una empresa pública estratégica y hacia el Parlamento que apoyó la enmienda del rescate financiero de Correos; sino también hacia la plantilla de la empresa, 50.000 trabajadores/as, que ve como se incumplen los compromisos laborales asumidos, mientras se intentan imponer decisiones unilaterales de enorme impacto sobre miles de centros y decenas de miles de trabajadores. 

     El sindicato advierte de que cumplir los acuerdos no es un gesto político ni una opción discrecional: es una obligación. Y cuando esa obligación se incumple de manera consciente, la responsabilidad sindical no es acompañar, sino discrepar, denunciar y exigir un cambio de rumbo. De persistir esta situación, CCOO no descarta acudir a todas las vías a su alcance para defender el empleo, las condiciones laborales y el futuro del servicio postal público, sin descartar la movilización en todas sus versiones.